El 30 de junio, martes, ha sido un día de agradecimiento por todo lo vivido y experimentado a lo largo de este curso 2025/2026. Ahora, a disfrutar de este merecido descanso, a reponer fuerzas, y a aprovechar para todo aquello que se nos va quedando pendiente a lo largo del curso.
El 30 de junio, martes, ha sido un día de agradecimiento por todo lo vivido y experimentado a lo largo de este curso 2025/2026. Ahora, a disfrutar de este merecido descanso, a reponer fuerzas, y a aprovechar para todo aquello que se nos va quedando pendiente a lo largo del curso.
Comenzamos la última jornada del curso con un claustro conjunto en el que se han ido sucediendo las presentaciones de algunas de las acciones más significativas de las que hemos venido desarrollando en todas las etapas educativas. Son muchas las acciones y sólo hemos podido escuchar alguna de ellas, pero dan muestra de la riqueza que ofrece nuestro proyecto educativo.
La eucaristía nos ha reunido en torno al altar, para agradecer todos los dones. Recordamos, con la carta de San Pablo a los romanos, que todos los miembros de la Comunidad Educativa contribuimos a nuestra misión con nuestros dones, y la imagen de la viña y los sarmientos, del Evangelio de Juan, nos ha invitado a permanecer arraigados en Cristo. Al final de la eucaristía hemos compartido la buena noticia de que Miguel Mendizabal Arizcun, antiguo alumno de Claret Larraona y presente en la celebración, va a iniciar la experiencia del noviciado con los jesuitas.
Después de la misa, pasamos a la mesa. Un momento alegre para compartir las buenas viandas que siempre nos preparan, en medio del compartir las anécdotas, las risas y tantas experiencias vividas.
Ahora, a descansar. ¡Feliz verano!
